La cal apagada o el bicarbonato sódico juegan un papel importante en la eliminación de los contaminantes presentes en los gases de combustión de incineración de RSU y otros residuos (industriales, hospitalarios). El tratamiento de humos consiste principalmente en la eliminación del dióxido de azufre (SO2). Alternativamente, la cal y el bicarbonato de sodio son también utilizados para eliminar otros contaminantes tales como el cloruro de hidrogeno (HCl), el trióxido de azufre (SO3), partículas finas en suspensión y mercurio.
En todos estos procesos, los gases ácidos se combinan con la cal o el bicarbonato formando un producto seco que se retira del gas de combustión mediante filtros de mangas o electrofiltros.